CIA mintió sobre uso de torturas en interrogatorios

El Senado de EE.UU. Ha hecho público un resumen de 480 del informe sobre la aplicación de torturas para obtener información de sospechosos de terrorismo. El organismo gubernamental admite que las torturas fueron “mucho peores” que lo admitido por la CIA (Agencia Cetral de Inteligencia por sus siglas en inglés)

El Senado de EE.UU., hizo público un resumen de 480 páginas de un informe sobre la aplicación de torturas a sospechosos de terrorismo por parte de la CIA y admite que las tácticas aplicadas por la agencia de inteligencia fueron más brutales de lo que se creía. De acuerdo con el Comité de Inteligencia del Senado, la CIA engaño a los estadounidenses.

El informe describe las técnicas de tortura aplicados a sospechosos de terrorismo por parte de la CIA durante el mandato de George Bush, tras el ataque contra las Torres Gemelas acaecido el 11 de septiembre de 2001.

Las torturas fueron aplicadas en centros de detención clandestinos y en la base militar de Guantánamo, área ocupada por el Gobierno de EE.UU., sin el consentimiento del Gobierno o el pueblo cubanos.

De acuerdo con el informe,  “el personal de la CIA, ayudado por dos contratistas externos, decidieron iniciar un programa de detención secreta indefinida y el uso de técnicas brutales de interrogatorio, violando las las leyes estadounidenses, tratados y valores”.

Como aclara el informe preliminar, el estudio describe la historia del Programa de Interrogatorio de la CIA, desde su inicio incluyendo una revisión de los 119 casos de individuos que se encontraban bajo la custodia de la Agencia.

No obstante, son ampliamente conocidas las denuncias de organismos de derechos humanos contra la CIA y el Gobierno de EE.UU., por la aplicación de torturas durante interrogatorios y para reprimir a la población civil, que fueron incluso enseñados a miembros de las Fuerzas Armadas de países latinoamericanos en la tristemente célebre Escuela de las Américas.

Algunas de las técnicas aplicadas por la CIA

-Abofetear con la mano abierta para generar sorpresa, pánico y humillar al detenido.
-Privación de sueño hasta por un máximo de 180 horas (siete días y medio)
-Manipulación de la dieta, inclusive mantener sin alimentos al detenido durante largos períodos.
-Simulación de ahogamiento o “waterboarding: Tumbado sobre una tabla, boca arriba, con los pies más altos que la cabeza, con una trapo que le cubre la boca, al detenido se le echa agua desde una altura de 30 centímetros durante treinta o cuarenta segundos. La sensación de ahogamiento causa se produce al retirar el trapo, relata el informe.
-Arrojar al detenido contra paredes falsas o walling (pretende asustar con el impacto y el ruido que genera el golpe)
-Obligar al interrogado a asumir posiciones estresantes
-Desnudar al sospechoso y someterle a temperaturas extremas.
-Exhacerbación de las fobias y miedos del detenido para obtener información.
-Aplicación de electricidad durante los interrogatorios.

La mayor parte de estas técnicas están prohibidas por la Constitución de EE.UU.

La CIA no es la única agencia gubernamental de EE.UU. que ha aplicado la tortura:

El periodista norteamericano Jeremy Scahill en su libro “Guerras sucias” señala al entonces secretario de defensa estadounidense, Donald Rumsfield de reorientar el programa SERE (Survival, Evasion; Resistence and Scape) empleado para preparar a los miembros de la fuerza armada de ese país a resistir los intentos de los enemigos para extraerles información en caso de caer prisioneros, en un programa de torturas para extraer información a los sopechosos de terrorismo. Esta operación se llevó a cabo en 2002 en el contexto de la supuesta lucha contra el terrorismo por parte del gobierno de EE.UU.

Según revela Scahill, SERE recogía las técnicas de tortura empleadas por los nazi, la Guerra de Secesión y los métodos medievales aplicados durante la inquisición, los cuales eran “empleados” en la preparación de las tropas. Fue en 2002 cuando Rumsfield decide adiestrar a las tropas para la aplicación de estos métodos para “combatir al terrorismo”.

Una investigación del Comité del Senado sobre Fuerzas Armadas reveló que la oficina de defensa dirigida por Rumsfield solicitó documentos que incluyeran listas de técnicas de presiones físicas y psicológicas, asío como sus efectos a largo plazo para adelantar un “proceso de ingeniería inversa” para su uso en prisioneros de Estados Unidos.

Tomado de: TeleSur

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