Madre

La Covacha Roja

Mariana Grajales. Foto: Archivo

Inmerso en un mar de libros sobre nuestra gesta emancipadora en busca de los combatientes extranjeros en el Ejército Libertador, un tema recurrente, casi virgen por su tratamiento historiográfico, saltó a mi vista sin que fuese mi propósito: las mujeres cubanas en la epopeya. La mayoría de los testimoniantes mambises hubo de expresar sus impresiones de respeto y admiración por aquellas heroínas de extraordinaria estatura moral y vidas ejemplares.

Anónimas en su mayoría, sepultadas en el olvido por los cantos a la gran épica, fueron baluartes de cubanía, sufridas y firmes defensoras de la bandera y fuentes de permanente inspiración. El catalán José Miró Argenter, Jefe del Estado Mayor del Lugarteniente General Antonio Maceo, dejaba escrito en sus Crónicas de la Guerra de Cuba:

«…la santa mujer cubana, compañera de nuestras glorias y de…

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