Delirios imperiales: ¿una intervención militar directa es posible en Venezuela?

prensa bolivariana

soldados-eeuu-reuters-17PAVEL ALEMÁN BENÍTEZ

En el umbral de su paso a la eternidad, Hugo Rafael Chávez Frías designó como su legítimo sucesor a Nicolás Maduro Moros. Tras su elección como presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, por un ajustado margen a su favor,  la oposición nunca le ha otorgado ni un momento de paz. La discreción necesaria no es óbice para mencionar lo que la franqueza obliga: el liderazgo de Chávez, cuyo carisma arrebató la iniciativa política a una partidocracia corrupta y abyecta, es insustituible. Tempranamente surgieron reservas sobre la posibilidad de que en ese contexto, cualquier persona electa para el cargo de primer ciudadano pudiera terminar su mandato.  Para ser honesto, algunos vaticinaron a Nicolás Maduro unos meses o quizás un año en la presidencia. Y sin embargo, más allá de los cálculos fallidos y de las sorpresas, el gobierno de Maduro sigue allí, resistiendo el efecto dominó…

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