Cuba: hay Fidel para rato (II y final). Por Ángel Guerra Cabrera

La pupila insomne

La sucesión presidencial en Cuba ha estado marcada por la continuidad de la Revolución y el socialismo como objetivo principal del nuevo gobierno. También por la anticipada planificación del tránsito generacional. No dejar al espontaneísmo la idoneidad y representatividad en los cargos electivos y no electivos. Cuidar que reflejen la composición social, etaria, de género y étnica del país: jóvenes, mujeres, negros, mestizos, científicos, intelectuales y personas de la tercera edad. Es lo más democrático y es crucial porque los gobernantes cubanos deberán continuar lidiando por tiempo indefinido con la hostilidad de Estados Unidos. Hacerlo requiere de los líderes y órganos dirigentes una combinación de firmeza en los principios y flexibilidad política de la que ningún improvisado es capaz. Contrariamente a lo que podría pensarse desde una postura liberal, en la isla este proceso y el de toma de decisiones, no solo son muy democráticos; pueden serlo cada vez más…

Ver la entrada original 551 palabras más

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .