Por: Tony López R. (*)
A cuarenta y ocho horas de asumir la presidencia de Brasil, el capitán-presidente Jair Bolsonaro, se enfrentará a un gran escándalo de corrupción que tiene como protagonista a su esposa Michell y su hijo Flavio, diputado estadual por Rio de Janeiro y recién electo senador. La historia parte de las investigaciones realizadas por el Consejo de Control de Actividades Financieras, entidad del Ministerio de Hacienda que detectó movimientos inusuales por 305 mil 330 dólares en las cuentas de Fabricio Queiroz entre 2016 y 2017. Según ese organismo oficial era “atípica” la cantidad de dinero que manejaba Queiroz, ex policía e íntimo amigo del futuro mandatario y chofer y guardaespaldas de Flavio Bolsonaro desde hace 10 años.
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