El efecto protector del ajo: Cuáles son sus propiedades más importantes.

ajo

 

El ajo contiene antioxidantes y ayuda a depurar toxinas, eliminar parásitos y proteger el hígado, entre otras propiedades. ¿Cuáles son los beneficios de este alimento?

Pese a la mala fama de la que goza el ajo por su fuerte olor y sabor, también presenta importantes cualidades que ayudan a cuidar la salud. Contiene antioxidantes que ayudan a proteger al cuerpo contra la oxidación, que contribuye al proceso de envejecimiento. El ajo ayuda a depurar toxinas, eliminar parásitos y proteger el hígado. Es un alimento rico en vitaminas A, B y C, que estimulan las funciones hepáticas.

Por sus propiedades antioxidantes, también ayuda a proteger el cuidado de la piel, al estimular la renovación celular y combatir el acné.

El ajo permite disminuir el colesterol total y LDL, también conocido como colesterol malo. Este alimento contiene alicina, una sustancia que ayuda a proteger al sistema cardiovascular. El ajo sirve también como remedio depurativo, antiséptico y antibacteriano.

Ayuda a mejorar la circulación de la sangre por ser un alimento rico en vitamina B, fundamental para reducir los niveles de homocisteína. Se trata de sustancia que endurece los vasos sanguíneos, entre otras complicaciones. Los altos niveles de homocisteína provocan un mayor riesgo de sufrir un trombo y aumenta las posibilidades de sufrir enfermedades de las arterias coronarias.

El ajo es un alimento que ayuda a realizar de manera adecuada la digestión, porque estimula los ácidos gástricos y los alimentos se digieren y absorben mejor.

Asimismo es un alimento que eleva las defensas y protege de muchas enfermedades, al aportar vitaminas y minerales.

Su consumo es una buena opción para reducir la hipertensión, dado que actúa como vasodilatador de los capilares y arterias. Es recomendable consumir el ajo crudo, ya que permite aprovechar todas sus propiedades.

El ajo también ayuda en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares, como infartos o derrames cerebrales. En este sentido, Maldonado Jiménez, titular del Laboratorio de Patología Vascular Cerebral del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (México), estudia el posible aporte del ajo envejecido y su principal compuesto (S-alil cisteína) en modelos preclínicos, para disminuir las secuelas de un infarto cerebral.

De acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud, en 2012 murieron 17,5 millones de personas por enfermedades cardiovasculares, es decir, un 31% de todas las muertes registradas en el mundo. Del total, 7,4 millones fueron por cardiopatía coronaria, y 6,7 millones por un accidente cerebrovascular (ACV).

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