ūüáĽūüá™ Uso y abuso del asilo diplom√°tico para asaltar a Venezuela.

Leopoldo L√≥pez, recibido en Espa√Īa por el presidente Pedro S√°nchez luego de su fuga de Caracas con complicidad del embajador espa√Īol (Foto: ABC)

Durante a√Īos de asedio pol√≠tico al chavismo y el uso instrumental para ello del frente diplom√°tico, varios pa√≠ses han socavado de manera clara los pret√©ritos hist√≥ricos que han justificado las convenciones internacionales sobre el derecho al asilo pol√≠tico y lo han convertido en pr√°cticas claramente funcionales para degradar la seguridad integral de Venezuela.

Entiéndase esa afirmación partiendo de la posición de denuncia del gobierno de Venezuela sustentada en varios casos ampliamente registrados, en los que figuras de la oposición venezolana han sido cobijados por gobiernos extranjeros mediante diversas modalidades y que desde esas condiciones de protección estos actores han continuado promoviendo la desestabilización de la seguridad de Venezuela.

Los casos son tan diversos como igualmente lo han sido los mecanismos de desestabilización en el que han participado sus actores. Revisemos los prontuarios más importantes.

Julio Borges. En 2018 Julio Borges fue se√Īalado por el gobierno de Venezuela de ser uno de los autores intelectuales del fallido magnicidio con drones-bomba contra el presidente Nicol√°s Maduro y el alto mando pol√≠tico-militar. Luego de un periplo como lobbysta internacional en favor de las actuales medidas coercitivas y unilaterales (MCU) que hoy pesan sobre la poblaci√≥n venezolana, Borges habr√≠a tenido parte en la organizaci√≥n del intento de asesinato en territorio de Colombia.

En 2018 el Tribunal Supremo de Justicia autoriz√≥ la solicitud de extradici√≥n de Borges desde Colombia para someterlo a la justicia por esos se√Īalamientos, pero el presidente Iv√°n Duque declar√≥ a la prensa que ‚Äúnosotros no vamos a extraditar a Julio Borges, no vamos a extraditar a un perseguido pol√≠tico para que una dictadura abuse de sus derechos humanos‚ÄĚ.

El gobierno colombiano dio la condici√≥n de asilo a Borges, desde donde ha gozado de condiciones privilegiadas, algunas fuera de la norma internacional en la materia, pues ha viajado fuera de Colombia y ha ejercido ‚Äúlabor pol√≠tica‚ÄĚ, al punto de alinear intereses contra la econom√≠a venezolana, como el de propiciar el robo de oro venezolano que estaba depositado en Reino Unido, hecho que constituye un acto de Traici√≥n a la Patria acorde a las leyes venezolanas.

Antonio Ledezma. Luego de escapar del arresto domiciliario del que gozaba en el a√Īo 2017, Ledezma hizo periplo en Colombia y luego en Espa√Īa, donde termin√≥ pidiendo asilo pol√≠tico. Ledezma era investigado por los frustrados hechos del llamado ‚ÄúGolpe Azul‚ÄĚ, tambi√©n conocido como Operaci√≥n Jeric√≥, del a√Īo 2015.

Ledezma habría participado en una conspiración junto a varios oficiales de la Fuerza Aérea Bolivariana (por el color azul del uniforme de los aviadores se deriva el nombre de la operación) entre ellos el otrora General Oswaldo Hernández, para atacar puntos sensibles en Caracas mediante el uso de un avión Tucano artillado.

Desde su asilo en Espa√Īa, Ledezma ha sido parte de varias operaciones pol√≠ticas contra el gobierno venezolano. Ledezma se abrog√≥ a s√≠ mismo una posici√≥n de vocero de los venezolanos desde el extranjero y azuz√≥ a favor de las MCU contra la econom√≠a venezolana. Ledezma incluso protagoniz√≥ el fallido experimento de ‚Äúpresidente encargado‚ÄĚ, que fue previa a la instrumentaci√≥n del gobierno paralelo de Juan Guaid√≥. Ledezma propuso poner mano a los bienes soberanos de Venezuela en el extranjero mucho antes de Guaid√≥ pero no cont√≥ con el respaldo para ello.

Julio Borges, Antonio Ledezma y Carlos Vecchio, de pr√≥fugos de la justicia a lobbystas internacionales del ‚Äúproyecto Guaid√≥‚ÄĚ (Foto: AFP)

Actualmente, mantiene una posici√≥n pol√≠ticamente activa, pero sin asidero en la pol√≠tica interna de Venezuela. Su condici√≥n de asilo es de privilegio. Personas de su c√≠rculo familiar m√°s cercano¬†han sido procesados por la justicia espa√Īola¬†por corruptelas y lavados de capitales, pero Ledezma sigue sin que haya una investigaci√≥n abiertamente declarada en su contra y permanece intacto como un referente venezolano en Espa√Īa.

El caso de la Embajada chilena en Caracas.¬†La sede diplom√°tica de la Rep√ļblica de Chile en Caracas ha sido noticia nuevamente, una vez que aceptaran en condici√≥n de ‚Äúhu√©sped‚ÄĚ a Emilio Grater√≥n, se√Īalado por las autoridades venezolanas de¬†articularse con grupos armados (bandas criminales) de Caracas¬†ubicadas en la Cota 905 y otras parroquias para detonar confrontaciones armadas pol√≠ticamente teledirigidas en la ciudad capital.

Grater√≥n se suma a la lista de antichavistas pr√≥fugos que han dado a la Embajada chilena, pues se une a Manuel Avenda√Īo, otro dirigente de su partido, Voluntad Popular, quien permanece en la sede diplom√°tica desde hace casi dos a√Īos.

El dirigente del partido Copei Roberto Enr√≠quez¬†tambi√©n est√° refugiado all√≠ desde hace cuatro a√Īos. Freddy Guevara tambi√©n fue acogido durante tres a√Īos como hu√©sped y sali√≥ en septiembre de 2020, luego de recibir un indulto de Miraflores.

Los antichavistas bajo condición de huéspedes en la Embajada de Chile en Caracas no han estado exentos de desarrollar su activismo. El caso de Freddy Guevara es el más sobresaliente, donde hizo uso de la sede diplomática para dirigir mensajes en redes sociales y además habría organizado reuniones con otros actores políticos.

En los hechos, la Embajada de Chile en Caracas guarda caracter√≠sticas de un hotel para actores del antichavismo se√Īalados de serios delitos, previo desahogo de pruebas ante la opini√≥n p√ļblica que han sido claramente omitidas por la diplomacia chilena a la hora de recibir a sus asilados.

Luisa Ortega D√≠az.¬†Luego de cumplir durante a√Īos la labor de Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega D√≠az particip√≥ en las operaciones de quiebre institucional que fueron promovidas¬†en el a√Īo 2017, en el marco de un nuevo ciclo de guarimbas y violencia pol√≠tica orquestada en Venezuela (revoluci√≥n de color). Ortega estaba bajo la mirada de las autoridades venezolanas por presunta corrupci√≥n y fue seguidamente procesada y¬†allanada su vivienda, donde se encontraron obras de arte valoradas en millones de d√≥lares entre otros objetos de alto valor.

Ortega D√≠az fue destituida de su cargo por la plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente y huy√≥ a Colombia. Desde all√≠, bajo condiciones de asilo, en condici√≥n de privilegio de la sede del Congreso de la Rep√ļblica de Colombia, donde junto a magistrados paralelos y en el exilio de Venezuela,¬†hizo el rol de fiscal¬†en un ‚Äújuicio‚ÄĚ contra el presidente Maduro¬†en 2018.

Ortega D√≠az alarde√≥ la supuesta culpabilidad del presidente Maduro fundada en un ‚ÄúCaso Odebrecht‚ÄĚ, fabricado de manera expresa en Bogot√° y, de hecho, colocaron a un supuesto abogado defensor del Presidente venezolano, quien ‚Äúperdi√≥‚ÄĚ estrepitosamente el fugaz juicio. Seg√ļn el dictamen del Tribunal Supremo¬†fake¬†en Bogot√°, el presidente Maduro fue ‚Äúsentenciado‚ÄĚ a 18 a√Īos de c√°rcel.¬†

El gobierno de Colombia permiti√≥ a Ortega hacer funciones como ‚ÄúFiscal General‚ÄĚ en el exilio, pretendiendo hacer valer sus actos administrativos, sin que esa condici√≥n tenga coherencia con los derechos pol√≠ticos consagrados a favor de los asilados y sin que los propios actos de Ortega tuvieran coherencia con las leyes venezolanas, ya que estas facultan el ejercicio de las funciones de la Fiscal√≠a General en un marco de competencias s√≥lo dentro del territorio nacional.

Luisa Ortega D√≠az, actuando como ‚ÄúFiscal en el exilio‚ÄĚ en la sede del Congreso de Colombia y en supuesto juicio a Maduro (Foto: Caracol Radio)

La incoherencia est√° m√°s que a la vista. En realidad el uso de la destituida Ortega D√≠az era claramente funcional para establecer un falso expediente contra el presidente Maduro, pues desde el referido ‚Äújuicio‚ÄĚ en la sede del Congreso colombiano, abogaron por la emisi√≥n internacional¬†de una orden de captura¬†contra el mandatario venezolano. El mismo pretexto de la Operaci√≥n Gede√≥n del a√Īo 2020.

Rafael Ram√≠rez.¬†El expresidente de la estatal petrolera PDVSA y exministro de Energ√≠a y Petr√≥leo, fue investigado en Venezuela por corrupci√≥n y, seguidamente, Ram√≠rez procedi√≥ a la fuga al ser destituido del √ļltimo cargo que cumpli√≥ para la Rep√ļblica, en la diplomacia ante la ONU. Su periplo internacional luego de su fuga ha sido m√°s que difuso.

Luego de permanecer en Estados Unidos sin que se aclarara su estatus migratorio, diversas fuentes se√Īalaron que Ram√≠rez estar√≠a colaborando con instancias estadounidenes en un rol de informante. Pero luego se dar√≠a a conocer su presencia en Italia, donde ha adquirido lujosas villas, como otro pr√≥fugo de la justicia venezolana en plena situaci√≥n de privilegios.

Ram√≠rez ha sido se√Īalado por autoridades espa√Īolas y de Venezuela de efectuar¬†lavado de capitales en la Banca P√ļblica de Andorra, con dinero proveniente de la corrupci√≥n en Venezuela. Aunque el tema de la corrupci√≥n de los pol√≠ticos chavistas ha sido sumamente empleado y desgastado para atacar a la dirigencia del chavismo, Ram√≠rez bajo situaci√≥n de pr√≥fugo ha logrado pasearse por Europa sin mayor impedimento.

Ram√≠rez podr√≠a contar ahora con un rol mucho m√°s sofisticado como pr√≥fugo internacional y enemigo del gobierno de Venezuela. Ram√≠rez podr√≠a ser responsable de operaciones de inserci√≥n de recursos, propaganda y desarrollo de una agenda para desmembrar al chavismo desde sus adentros, haciendo uso de viejas estructuras que emple√≥ en su condici√≥n de ministro. Ram√≠rez estar√≠a actuando como articulador de actores e intereses para desmembrar al chavismo, sus sentidos comunes y su cohesi√≥n pol√≠tica, creando un frente opositor ‚Äúcr√≠tico‚ÄĚ y de ‚Äúizquierda‚ÄĚ.

Estas operaciones guardarían plena congruencia con manuales habituales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y se desprenden del posible rol de Ramírez como actual servidor estadounidense.

Aunque recientemente un tribunal de apelaciones en Roma declaró procedente la extradición de Ramírez a solicitud de Venezuela, todavía no hay un desenlace o un evento concluyente sobre el sometimiento del exfuncionario a la justicia.

Leopoldo L√≥pez.¬†El reincidente y abiertamente confeso golpista venezolano Leopoldo L√≥pez goza hoy de una condici√≥n de asilo a cargo del gobierno en el Reino de Espa√Īa.

El 30 de abril de 2019, Leopoldo López lideró junto a Juan Guaidó una fallida insurrección militar. López huyó de su detención domiciliaria donde pagaba condena por crímenes cometidos en 2014 y procedió a instigar un golpe militar y detonar una insubordinación que habían articulado junto a varios oficiales venezolanos en la llamada Operación Libertad.

L√≥pez se aperson√≥ junto a militares sublevados en las afueras de la Base A√©rea La Carlota en Caracas, en el elevado de Altamira, pero la operaci√≥n fracas√≥. La inteligencia venezolana mediante la infiltraci√≥n de la conspiraci√≥n logr√≥ desmantelar la arremetida dejando expuesto a L√≥pez y al mismo Elliott Abrams, funcionario del gobierno de Trump delegado para desestabilizar a Venezuela,¬†quien admiti√≥ que estaba conversando¬†con elementos golpistas en Venezuela y estos ‚Äúdejaron de atender sus tel√©fonos‚ÄĚ.

Seguidamente L√≥pez se refugi√≥ en condici√≥n de hu√©sped en la Embajada espa√Īola durante 18 meses y apel√≥ a la nacionalidad de origen de su padre para ser tratado como espa√Īol. Desde all√≠, habr√≠a hecho contactos para organizar la fallida¬†Operaci√≥n Gede√≥n¬†y la inserci√≥n de mercenarios en 2020.

Seguidamente cont√≥ con la ayuda del embajador espa√Īol Jes√ļs Silva para escapar al Reino, en clara violaci√≥n a las convenciones internacionales.

En Espa√Īa, L√≥pez ha contado con libertad de actividad pol√≠tica y de movimiento. Ha viajado a Colombia para reunirse¬†con √Ālvaro Uribe¬†y a Estados Unidos para verse con funcionarios. Ahora, ha reaparecido como actor intelectual y articulador en nuevas operaciones frustradas en Venezuela, esta vez por la arremetida de bandas armadas de la¬†Cota 905.

De acuerdo al Art√≠culo 16 del Tratado sobre Derecho Penal Internacional (1889) y sobre la condici√≥n de los asilados, ‚Äúla Naci√≥n de refugio tiene el deber de impedir que los asilados realicen en su territorio actos que pongan en peligro la paz p√ļblica de la Naci√≥n contra la cual han delinquido‚ÄĚ, y es justamente la gran omisi√≥n de Espa√Īa que de facto¬†brinda condiciones excepcionales a favor de Leopoldo L√≥pez para seguir atentando contra la estabilidad de Venezuela.

La naci√≥n caribe√Īa solicitar√° a Espa√Īa la extradici√≥n de este peligroso terrorista y para ello se enviar√°n al Reino una parte de las pruebas contra L√≥pez. Sin embargo, son grandes las posibilidades de que la extradici√≥n no se produzca, pues L√≥pez es una pieza clave en la operaci√≥n de cambio de r√©gimen que varios pa√≠ses han articulado contra Caracas.

USO INSTRUMENTAL DEL FRENTE DIPLOM√ĀTICO COMO FACTOR DE RIESGOS

Los usos de las atribuciones diplom√°ticas, por parte de algunos pa√≠ses, especialmente¬†Estados Unidos, Colombia y Espa√Īa, han evolucionado mediante pr√°cticas desfavorables a la seguridad de Venezuela en sus diversos √°mbitos.

Instrumentos que conciernen al Hemisferio Occidental como la Convención de La Habana de 1928, la Convención sobre Asilo Político de Montevideo en 1933, el Tratado sobre Asilo y Refugio Político en Montevideo de 1939, el Tratado de Derecho Penal Internacional en Montevideo de 1940, la Convención sobre Asilo Territorial en Caracas de 1954 y la Convención sobre Asilo Diplomático en Caracas de 1954, tanto como las disposiciones similares que se encuentran en el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Todos estos instrumentos han registrado principios casi invariables concernientes a la estabilidad de los países de origen de los asilados, es decir, se preserva el criterio de que un asilo es otorgado a una persona sin que esto signifique que bajo su condición pueda atentar contra la estabilidad de su país de origen.

En uso de sus privilegios Leopoldo L√≥pez viaj√≥ a Colombia y se reuni√≥ con √Ālvaro Uribe, posiblemente para organizar acciones armadas en Venezuela (Foto: Archivo)

Pero en la pr√°ctica y trat√°ndose de Venezuela, el desarrollo de los hechos ha guardado claras discrepancias con respecto a las normas, al derecho comparado y a la propia norma venezolana y los pa√≠ses-destino de los asilados, pues, como ha sido referido, bajo condici√≥n de fuga y asilo varios actores de diversos or√≠genes de la pol√≠tica venezolana¬†son se√Īalados de delitos en diversos niveles que han cometido antes y luego de su asilo, y la mayor√≠a de ellos revisten en diversas escalas y modalidades, actos que apuntan a socavar la estabilidad y la seguridad integral de Venezuela.

El uso instrumental del frente diplom√°tico para el encubrimiento y protecci√≥n de estos actores¬†ha guardado coherencia con el rol estrat√©gico que este mismo frente ha tenido en la operaci√≥n a gran escala de cambio de r√©gimen que ha sido orquestada contra Venezuela mediante mecanismos multidireccionales, como la aplicaci√≥n de MCU contra la econom√≠a venezolana, la declaraci√≥n de Venezuela como ‚ÄúEstado forajido‚ÄĚ, la construcci√≥n del ‚Äúgobierno paralelo‚ÄĚ de Juan Guaid√≥ y el desarrollo de los mecanismos de aislamiento y asfixia pol√≠tica y diplom√°tica contra el pa√≠s.

Concurren en este marco de singularidades la dilución de las normas, de las relaciones internacionales, del uso efectivo de los mecanismos de derecho y la destrucción de facto de la institucionalidad internacional, que vienen siendo desmembradas por acciones deliberadamente fraguadas en hojas de ruta antipolíticas.

Por sus particularidades, es indispensable reconocer que estos usos perniciosos de la labor diplomática consisten en procesos de demolición deliberada y selectiva de los principios básicos de la labor diplomática, al punto de convertir estas prácticas en nuevos factores de riesgo, reconociendo el potencial destructivo de los actores prófugos de Venezuela pero también el marco de maniobra y privilegio con el que cuentan, que solo puede incrementar sus facultades para operar.

Es m√°s grave el cuadro¬†si reconocemos en estas ilegales pr√°cticas ‚Äúdiplom√°ticas‚ÄĚ un marco donde los servicios de relaciones exteriores operan bajo la discrecionalidad de los √≥rganos de seguridad y otros factores que pretendieran el desmantelamiento del poder pol√≠tico en Venezuela.

Ello podr√≠a consistir en una bifurcaci√≥n donde bajo pr√°cticas te√≥ricamente diplom√°ticas tengan lugar la tolerancia a la orquestaci√≥n de inhumanos bloqueos econ√≥micos, la organizaci√≥n de magnicidios,¬†la planificaci√≥n de ‚Äúsoluciones armadas‚Ä̬†y el sponsor internacional a nuevas presentaciones del terrorismo en el Hemisferio Occidental como mecanismo para derrocar gobiernos, todo bajo figuras encubiertas, formas institucionales y protecci√≥n de gobiernos.

Sobre Venezuela, este se√Īalamiento no consiste en una posibilidad, se trata de una afirmaci√≥n fundada en los hechos y pruebas que sigue exponiendo parte del frente diplom√°tico de algunos pa√≠ses, que se mantienen actuando como brazos de un completo aparato institucional internacional que sigue funcionando para avasallar pa√≠ses. Todos los caminos conducen a Washington.

Tomado de Solidaridad Latinoamericana con informaciòn de Misión Verdad.

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